La Odisea de Christopher Nolan es una épica película de acción mítica rodada por todo el mundo utilizando la novedosa tecnología cinematográfica IMAX®. La película lleva la saga fundacional de Homero a las pantallas de todo el mundo, siendo el primer largometraje de la historia rodado íntegramente con cámaras de cine IMAX®.
La Odisea es protagonizada por el ganador del Premio de la Academia® MATT DAMON (Good Will Hunting, The Martian) como Odiseo, rey de Ítaca; por el ganador del BAFTA TOM HOLLAND (Spider-Man series, Avengers: Endgame) como Telémaco, el hijo de Odiseo; la ganadora del Premio de la Academia® ANNE HATHAWAY (Les Misérables, The Dark Knight Rises) es Penélope, reina de Ítaca y esposa de Odiseo; ROBERT PATTINSON (The Batman, Good Time) es Antínoo, un pretendiente itacense de Penélope; la ganadora del Premio de la Academia® LUPITA NYONG’O (12 Years a Slave, Us) hace dos papeles, el de Helena de Troya, reina de Esparta, y el de su hermana gemela, Clitemnestra, reina de Micenas; la dos veces nominada al Premio de la Academia® SAMANTHA MORTON (In America, Sweet and Lowdown) es Circe, una bruja poderosa; el ganador del Emmy JOHN LEGUIZAMO (Moulin Rouge!, Romeo + Juliet) es Eumeo, un fiel sirviente de Odiseo; la ganadora del Emmy y del Globo de Oro ZENDAYA (Challengers, películas de Dune) es la diosa Atenea; el ganador del Premio de la Academia® CHARLIZE THERON (Mad Max: Fury Road, Monster) es Calipso, una ninfa inmortal.
JON BERNTHAL (The Bear, The Walking Dead) interpreta a Menelao, rey de Esparta y esposo de Helena de Troya; el actor nominado al Emmy HIMESH PATEL (Tenet, Yesterday) es Euríloco, el segundo al mando de la tripulación de Odiseo; el ganador del Premio Tony BILL IRWIN (Interstellar, Legion) interpreta al Cíclope, un gigante que tiene un sólo ojo; el nominado al Premio de la Academia® ELLIOT PAGE (Inception, Juno) es Sinón, un guerrero griego; el ganador del Emmy BENNY SAFDIE (Oppenheimer, Good Time) interpreta a Agamenón, rey de Micenas; el nominado al Emmy COREY HAWKINS (Straight Outta Compton, BlacKkKlansman) interpreta a Polybius, un pretendiente itacense; y MIA GOTH (Frankenstein, Pearl) es Melanto, una sirvienta de la reina Penélope.
La Odisea fue escrita para la pantalla y dirigida por CHRISTOPHER NOLAN, basada en La Odisea, de Homero. Es producida por EMMA THOMAS y CHRISTOPHER NOLAN a través de Syncopy, su compañía productora. El productor ejecutivo es THOMAS HAYSLIP.
El director de fotografía de la cinta es el ganador del Premio de la Academia® HOYTE VAN HOYTEMA, asc, fsf, nsc (Oppenheimer, Dunkirk); y la diseñadora de producción es la nominada al Premio de la Academia® RUTH DE JONG (Oppenheimer, Us). El vestuario fue diseñado por la nominada al Premio de la Academia® ELLEN MIROJNICK (Oppenheimer, The Greatest Showman); y el diseño de maquillaje lo realizó la nominada al Premio de la Academia® LUISA ABEL (Oppenheimer, Tenet). La diseñadora de peluquería es la nominada al Premio de la Academia® GLORIA CASNY (The Lone Ranger, Ford v. Ferrari).

La editora de esta cina es la ganadora del Premio de la Academia® JENNIFER LAME, ace (Oppenheimer, Tenet), y la música es del compositor ganador de tres Premios de la Academia® LUDWIG GÖRANSSON (Oppenheimer, Sinners). El supervisor de efectos visuales es el ganador del Premio de la Academia® ANDREW JACKSON (Oppenheimer, Tenet), y el supervisor de efectos especiales es el ganador de dos Premios de la Academia® SCOTT R. FISHER (Oppenheimer, Tenet).
Los coproductores son ANDY THOMPSON (Oppenheimer, Tenet) y HELEN MEDRANO (productora asociada en Oppenheimer, Tenet); y el casting estuvo a cargo de JOHN PAPSIDERA, csa (Oppenheimer, Tenet).
Las películas de Christopher Nolan, incluidas Oppenheimer, Tenet, Dunkirk, Interstellar, Inception y la trilogía de The Dark Knight, han recaudado más de $6 millardos de dólares en la taquilla a nivel mundial, y han sido galardonadas con 18 premios Óscar®, de 49 nominaciones. En 2023, Oppenheimer recaudó casi $1 millardo de dólares a nivel mundial y ganó siete Premios de la Academia®, incluyendo las categorías de mejor director y mejor película.
La historia
Del ganador del Premio de la Academia® Christopher Nolan, La Odisea lleva a la pantalla la epopeya heroica de Homero, una obra literaria considerada el texto fundacional de la cultura occidental. Rodada en seis países con un elenco estelar, la decimotercera película de Nolan hace realidad el sueño de muchos años de rodar una película íntegra con cámaras de cine IMAX, y representa su experiencia cinematográfica más envolvente y grandiosa hasta la fecha.
“Tu experiencia como cineasta influye en las decisiones que tomas de diversas maneras, incluyendo para qué te sientes preparado, para qué crees que tienes las habilidades necesarias y qué te ofrecerá un nuevo reto, y todo ello se basa en lo que has hecho previamente”, explica Christopher Nolan. “La Odisea es un trabajo increíble que es extremadamente importante para la historia del mundo y el desarrollo de la cultura, pero nunca ha sido adaptado como un blockbuster moderno. Me sentí motivado por el reto de crear el mundo mítico de la Antigua Grecia y me entusiasmaba la idea de contar su historia, con toda su riqueza temática, de una forma que nunca había visto antes”.
Un poema monumental de 12,109 versos atribuido a Homero, cuya propia existencia es objeto de debate entre los estudiosos actuales, La Odisea y su precuela igual de monumental titulada La Ilíada, se cree que fueron escritas en el siglo VIII a. C., aunque es muy probable que su lenguaje y su contenido hayan ido evolucionando a medida que generaciones de narradores orales las cantaban y volvían a cantar. Juntas, conforman un mito fantástico sobre el fin de la Edad del Bronce.
La Odisea es una saga única. Con una narración no lineal con numerosos flashbacks, tramas paralelas, historias dentro de historias y metacomentarios, el poema se articula en torno a dos figuras centrales: Odiseo de Ítaca, rey de una rocosa isla griega que gana la guerra para Agamenón con su emblemática estratagema, el caballo de Troya; y su hijo, el joven adulto Telémaco, quien era un niño cuando su padre partió hacia Troya. Mientras Odiseo emprende una etapa crucial de su viaje de regreso a casa, plagado de dioses y monstruos, tormentas y tragedias, Telémaco tiene la esperanza de que su padre, desaparecido hace tiempo, siga vivo en medio de una creciente crisis en Ítaca que lo amenaza a él y a su madre, Penélope: una manada de príncipes y nobles lobunos se ha instalado en el palacio familiar y está presionando a la reina para que renuncie a Odiseo, se vuelva a casar y nombre rey a uno de ellos.
En el centro de La Odisea se encuentran dos temas interconectados que expresan ideales y valores cruciales para la cultura de la Antigua Grecia. El primero es la xenia: (“amistad hacia el huésped”), la práctica de ofrecer una generosa hospitalidad a los forasteros. Conocido también como “la Ley de Zeus”, este código de conducta se consideraba un deber cívico y divino, y su incumplimiento, tanto de parte del anfitrión como del huésped, se consideraba vergonzoso e impío. Esa costumbre ayudó a Grecia a cultivar aliados y a construir una red de comercio. El segundo tema mayor, nostos (“regreso a casa”), se entendía como un viaje literal de vuelta y un proceso espiritual de renacimiento, en el que la búsqueda del hogar y de cualquiera de sus recompensas —el reencuentro con los seres queridos; la recuperación de títulos y riquezas perdidas; la forja de una identidad más madura y vital— requiere experimentos que ponen a prueba o remodelan el carácter.
“Ya sea el hilo conductor narrativo de Odiseo o los episodios concretos que conforman la totalidad de la epopeya, La Odisea sustenta casi todo el cine”, dice Nolan. “Sin duda está presente en todas las películas que he hecho, en un grado que nunca antes había percibido. Fue divertido descubrirlo cuando me adentré en el trabajo de adaptación”.
Al igual que muchas personas de su generación, Nolan primero encontró La Odisea en versión resumida durante sus años de estudio en la escuela primaria. Recuerda haber visto a los niños de los grados superiores representar una adaptación teatral; le cautivaron especialmente la historia del Caballo de Troya y los elementos abiertamente fantásticos del poema, como el Cíclope, un gigante con un sólo ojo; y las sirenas, unas ninfas que hacen que los marineros encallen al hechizarlos con su canto. “Para muchos de nosotros siempre está ahí, en el fondo de la mente”, señala Nolan. “Y está muy presente cuando encuentras elementos que han sido reinterpretados por historias modernas”.
“Sin duda, en épocas anteriores de Hollywood se han realizado obras increíbles e innovadoras en el ámbito de la mitología griega”, expresa Nolan, quien destaca en particular su admiración por Jason and the Argonauts (1963) y Clash of the Titans (1984), ambas películas con el talento artístico del pionero de los efectos especiales Ray Harryhausen. “Pero cuanto más lo pensaba, más me intrigaba la idea de abordar la más grandiosa de las historias, con un presupuesto de primer nivel, un elenco de primer nivel, y volcar en este mundo todas las técnicas y recursos modernos de una producción hollywoodiense a gran escala”.
Si bien La Odisea representa una tarea abrumadora para cualquier escritor que quiera adaptarla, la obra anterior de Nolan lo había preparado bien para ello. La narrativa no lineal del poema y las búsquedas paralelas de dos personajes entrelazados, Odiseo y Telémaco, se asemejan al enfoque de Nolan en Oppenheimer. Cuenta con numerosos episodios distintos, ambientados en entornos extremos y variados al igual que en Inception, y presenta una gran variedad de secuencias de acción, desde una batalla a gran escala entre ejércitos enemigos hasta misiones de sigilo en lugares peligrosos; todos ellos retos a los que Nolan ya se ha enfrentado anteriormente en sus películas Dunkirk y Tenet.
Y Odiseo es un ejemplo mítico de todos los protagonistas de Nolan: ingenioso, con principios pero moralmente ambiguo, definido por un complejo misterio en su carácter. “Lo que más me gustó del poema cuando lo volví a leer, una vez que supe que eso era lo que Chris quería hacer, fue ver cuán perfectamente encajaba con la forma en que Chris cuenta las historias”, dice Thomas. “No es lineal; hay sustos, emociones fuertes y grandes revelaciones”.
Contrariamente a algunas suposiciones comunes sobre La Ilíada y La Odisea, el primer poema no describe el final de la guerra de Troya, y el segundo sólo menciona al Caballo de Troya en flashbacks. (Es probable que el público original ya conociera la leyenda, quizá por estar familiarizado con otros poemas épicos de la época que hoy se han perdido en la historia). Dado que la representación de la infiltración y el saqueo de Troya era fundamental para la adaptación de Nolan, este incorporó detalles y personajes de las fuentes que se conservan y que ofrecen una descripción más robusta de la estratagema del Caballo de Troya, entre ellas La Eneida, un poema épico compuesto en el siglo I a. C. y atribuido al poeta romano Virgilio; y Agamenón, de Esquilo.
A medida que Nolan iba definiendo la caracterización de Odiseo y desarrollando la historia, comenzó a surgir una estética ambiciosa para la producción basada en la búsqueda de la verosimilitud del director, sin importar cuán fantásticos fueran el género o la historia. “Lo que he venido haciendo en mis películas a lo largo de los años, ya sea en The Dark Knight, Interstellar o Inception, es tomar ideas fantasiosas y anclarlas en la realidad”, explica Nolan. “Si las películas han funcionado, creo que parte de su poder y atractivo proviene del hecho de que se ganaron sus mundos gracias al público, para que este pudiera creer en cosas emocionantes y extravagantes”.
Al mismo tiempo, Nolan quería que su versión de La Odisea, una historia situada hace casi 3,000 años, resultara atractiva para los cinéfilos modernos. Su deseo coincide con el de los primeros bardos que cantaron sus propias adaptaciones del poema, modificando la sintaxis, introduciendo vocabulario regional, enfatizando determinados temas o alterando elementos de la trama para que su público pudiera verse reflejado en el relato. “Cuando estaba escribiendo el guion tomé la decisión de que quería que la película fuera accesible”, indica Nolan. “Quería que el mundo de La Odisea se sintiera como uno con el que el público moderno pudiera conectar. No queríamos que se viera o que sonara parecido a otras películas ambientadas en la antigüedad, ya que muchas de ellas se inspiran en determinados períodos del arte y la música, como la pintura neoclásica de los siglos XVIII y XIX en Europa o las composiciones orquestales de la época romántica. Queríamos un tono sencillo, moderno y cercano que diera solidez a la historia”.
La pasión de Nolan por encontrar el valor de la producción en locaciones reales, el trabajo con dobles de riesgo en vivo y los efectos prácticos o “con cámara” está bien documentada. Pero nunca se ha mostrado reacio a usar efectos visuales de ser necesario —de hecho, sus películas han ganado tres premios Óscar® en la categoría de mejores efectos visuales— y ha estado a la vanguardia del avance de las técnicas tanto en la producción cinematográfica como en la exhibición en las salas de cine, particularmente debido a su pasión por el formato IMAX. Para hacer Oppenheimer, Nolan y su director de fotografía, Hoyte van Hoytema, trabajaron con IMAX y Kodak para crear una película en blanco y negro de 65 mm y 15 perforaciones para las cámaras de cine IMAX de 15/65 mm que se utilizaron en esa película. Tras ese triunfo, Nolan se dio cuenta de que se encontraba en una posición única para rodar La Odisea utilizando todas las técnicas y tecnologías a su alcance —e incorporando también algunas nuevas— y a una escala que igualara a la de sus películas anteriores, y que hasta las superara.
“Soy un gran aficionado a la historia del cine, particularmente de la era del cine mudo”, dice Nolan. “Algunas de las cosas del cine que atraían al público en ese entonces también le hablan al público de hoy. Sets extraordinarios, locaciones excepcionales, elencos de miles de personas. Parte del atractivo de esos espectáculos era que estos efectos fueron generados prácticamente, con set reales, locaciones reales y decenas de extras. Con el tiempo, con la tecnología de efectos visuales, mucho de eso se perdió. Lo que me ha interesado desde hace tiempo es la capacidad de combinar esas dos cosas para crear la experiencia más envolvente y potente posible. Podemos volver a una época anterior del cine, en la que el espectáculo ‘frente a la cámara’ lo era todo para el público. Pero también podemos abordar la fantasía a través del poder de los efectos visuales. Para mí, esta síntesis fue uno de los atractivos del proyecto. Estamos intentando abarcarlo todo, algo que parece totalmente adecuado para lo que es La Odisea y lo que necesita mostrar en la pantalla”.
Al entrar en la fase de preproducción, Nolan y Thomas reunieron un equipo formado tanto por colaboradores habituales como por otros nuevos, todos ellos dispuestos a afrontar el desafío de hacer una película “que pareciera siete películas ambiciosas diferentes reunidas en una sola”, explica Thomas. “Creo que Chris se encontraba en el momento adecuado de su carrera para hacer esta película. Todos lo estaban. Todo lo que hemos hecho en el pasado nos preparó para esto, porque todos tenían que dar lo mejor de sí mismos para que esto saliera bien. Como productor, suelo ser la persona que se sienta a un lado de la sala durante los preparativos, escuchando la conversación creativa. Hubo un montón de reuniones en las que era como ver a una orquesta interpretar una sinfonía increíblemente compleja. Fue increíble observar cómo la gente analizaba los problemas a los que se iba a enfrentar y buscaba la mejor manera de abordarlos y lograr lo aparentemente imposible”.
No es que fuera fácil. No lo fue, como te dirán todos los involucrados en el proyecto. Una y otra vez. Pero esto también es lógico, señala Nolan: “Fue un trabajo duro —como debe ser. Es La Odisea”.
Fuente: Licda. Miryana Márquez
Universal Pictures Venezuela
Agradecimiento. Licda. Ana Teresa Delgado
Fotos. Cortesía