sábado, 20 de mayo de 2017

CUENTO: VITE PARALLELE -THE NJCHLAS' STORY IX (Español)



CUENTO:

Per. Pietro Bazzoli
Illustrazione: Daniele Enoletto 
Traducción libre. Dr. Claudio Emilio Pompilio Quevedo



Aquel rugido, que había atravesado el cielo de Florencia en una lúgubre mañana de verano de principios de siglo no pertenecía a un trueno cualquiera. En los años venideros hay quién dijo que en las cercanías de Santa Croce se escuchó más fuerte, casi como si no viniera de las nubes grises que amenazaban tormenta, más bien de los mismos cimientos de la Iglesia. 

También don Claudio, que estaba hablando con un cliente de la galería hace una pausa para dejar al eco el tiempo de perderse en los corazones de los niños de las calles, hasta desaparecer. El elegante curador tenía entre las manos la copia de un cuadro flamenco, cuyos colores parecían tomar vida saltando fuera del lienzo. Dejó el pequeño cuadro sobre el pulido mueble de nogal y, disculpándose con su interlocutor, se dirige hacia la salida para echar un ojo hacia el cielo cubierto de nubes blanquecinas.

<< Algo va mal, don Claudio? >>, Escucha detrás de él.

Esas palabras fueron incapaces de evitar el sopor que el trueno le había dejado.

En aquel instante tiene la sensación que le acababan de robar un valioso regalo y que no volvería a ver más al joven pintor a quién se había aficionado. No entendía como pensamientos tan distintos pudieran haber aparecido en su mente, como si hubieran nacido unidos por un destino común.

Volvió a pensar sin reservas en Njcholas y en cuando lo había conocido: tumbado en el obscuro rincón de una calle, casi totalmente privado de los sentidos, parecía haber olvidado cómo encontrar el camino a casa. Un alma abandonada en el borde de la madrugada, después de una noche a la intemperie, similar a quién sabe cuántas otras. En el pecho aferraba dos cosas: un lienzo enrollado que no quería vender a ninguno de los viandantes y un estado de ánimo colmado de grandes expectativas que, sin la ayuda del curador, no habría visto surgir un nuevo día. Y sus sueños con los ojos abiertos, su carácter rebelde y aquella sonrisa melancólica, que lo acompañaba como una sombra y que mostraba solo a quienes eran dignos de confianza, les echaría en falta; así como su talento y la voluntad de imprimir la rabia sobre el lienzo, junto a la locura, a la juventud y ese aspecto insondable propio del ser humano.

Aquella parte íntima, escondida, frágil y preciosa, pero al mismo tiempo misteriosa, capaz de inducir a la obsesión por un semejante. Aunque no lo conozca jamás hasta el fondo. Después de todo, nunca se conoce a alguien totalmente, mucho menos a nosotros mismos. 

Don Claudio se pierde en medio de aquellos pensamientos, en recuerdo de su protegido, seguro que nunca volverían a encontrarse. Le deseó buena suerte, lanzando al viento la tarea de entregar su mensaje de despedida. 

***

Doña Angela se dedicaba a su actividad preferida, es decir, secar la ropa en el patio cantando las arias líricas que escuchaba en la radio. Solo una cosa le daba más satisfacción, lanzar miradas torcidas a quién tuviera la lengua tan larga de contradecirla. No sucedía a menudo pero, a los desprevenidos que mostraban el valor de expresar una opinión diferente a la suya, la mujer reservaba un mes de silencio mezclado con miradas ardientes y, para quién continuaba imperturbable, el castigo podría durar toda la vida. La regla valía para todos, a excepción de Njchlas: aquel muchacho tenía el poder de hacerla derretir, como las buenas intenciones a la vista de un pecado. 

El trueno retumbó en sus oídos, mezclándose con el discordante sabor de la lírica. Doña Angela calla por un segundo, mirando al aire con un paño húmedo aferrado entre los dedos. Parecía que nada, después de esa explosión, se moviera en el mundo. Doña Angela respiraba lentamente, tratando de no perturbar la quietud que había caído en el patio inmediatamente después del trueno. Solo el goteo del paño, que lentamente estaba formando un pequeño pozo sobre la tierra batida y polvorienta, llenaba el aire. Cada gota pesaba tanto como una tonelada y hacía eco como el tañido de un martillo en una campana de cristal, tan fuerte que, después de un par de latidos el vidrio trabajado se rompe en mil pedazos. De la misma manera la conciencia de la mujer se rompe contra el cielo cargado de lluvia. Miró las nubes, preguntándose cuantas personas estarían haciendo lo mismo o si sería la única en sentir el rugido resonándole en el alma.

Cuelga de la mejor manera la tela sobre la cuerda tirante y se dirige hacia la entrada, donde un pequeño escalón marca el paso hacia el espacio abierto. Fatigada se sienta en la tierra, ignorando el polvo que le ensucia la falda y los tobillos, y saca un cigarro –Nacional, sin filtro- del bolsillo interno del delantal. El paquete y los fósforos estaban bien escondidos y ninguno sospechaba de su existencia. Independientemente de las miradas del público de inquilinos, se lo llevó a los labios y lo enciendo con una amplia bocanada, dejando que el denso humo le invadiera los pulmones. Expulsó el humo a la vuelta del pasillo, volviendo a mirar el cielo que ahora era blanco impoluto, sin que un solo resquicio de cielo se entreviera en aquel manto uniforme.

<<Quién sabe dónde está Njcholas, aquel desgraciado no ha regresado desde ayer en la noche>>, pensó.

Esperó un segundo y toma otra bocanada liberando en el aire el rastro de aquella pequeña culpa.

Por un momento se pregunta si no sería mejor retirar las telas con un esfuerzo que en realidad la llevó lejos de sus pensamientos.

Sentía un instinto materno que la unía al joven, aunque no sabía nada de él: ni de dónde venía, ni quién era. Como seguro había tenido la palabra de Don Claudio y poco más. Se esforzó en recordar. La primera vez que Njcholas la había mirado a los ojos, tenía una sonrisa irónica en los labios, como si no creyera ser lo suficientemente digno de esperar tener todavía un alma en el cuerpo. 

Cuanto se equivocaba: en los meses siguientes junto a los cuidados y reproches que había aplicado al joven, que hacía de todo para destruirse, habían hecho que ella se aficionara a él. 

Recordaba una noche que estaba tan borracho para regresar a su cuarto. Doña Angela le había encontrado gateando en la escalera, acurrucado en sí mismo y cubierto de lágrimas. Ella al principio lo había regañado, pero después, viendo que no se movía le había puesto la mano sobre la espalda. Al sentir el contacto amoroso, Njcholas se había lanzado sobre sus brazos llorando como un niño.

<<Muchacho estúpido. Porqué te has reducido así?<<. Había preguntado ella con una dulzura que no se creía capaz.

<<Porqué no logro soportar todo esto>>.

<< Todo esto? >>.

<<El mundo. Me abate. A veces también es agotador, solo respirar<<.

Y sin agregar otra cosa se había escondido entre su pecho, esperando ser protegido y continúa llorando hasta que se durmió. Ella le había acompañado al cuarto y acostado sobre la cama con el deseo que finalmente lograra huir de aquellas pesadillas que parecían desgarrarle incluso despierto. 

El cigarro se había apagado entre los dedos y cuando doña Angela trató de sacar otra bocanada, sintió un sabor acre en la boca, el sabor de la suciedad del tabaco y del papel quemado.

Botó el cigarrillo amarillento en un frasco de magnolias y fatigada se tiró allí.

En aquél momento siente un sonido en la espalda. 

Un haz de luz centelleó sobre la entrada por un instante, por el mismo fragmento de segundos en que se puede esperar mirar a Dios en los ojos de una persona. 

Doña Angela se volteó, pero no fue el Altísimo aquel que ve a su espalda, sino a Njchlas.

<<Finalmente>>.

<<Doña Angela>>, dice solo, con un susurro.

<<Donde has estado? Estaba preocupada>>.

La mujer no hace nada para enmascarar aquel tono de voz, similar al de una madre preocupada. 

<<En la peor de las pesadillas, creo. No lo sé. Tal vez todavía estoy durmiendo>>.

El muchacho le pareció perturbado como nunca antes. Nuevamente un fragmento de aquella terrible noche se asoma entre sus pensamientos. 

Pero esta vez los ojos de Njchlas no eran los de un muchacho asustado. Eran los de un animal cazado en espera del golpe fatal que ponga fin a su vida. Un suspiro cargado de entrega sale de la boca del muchacho y doña Angela cree verlo expirar como la escarcha de la mañana iluminada por el sol veraniego hacia la bóveda del túnel.

>>Descansa>>, le dice, <<no necesitas otra cosa>>.

***
Njcholas miró a la mujer. En aquellos meses se le había apegado mucho: para él era casi como una madre. A pesar de los reproches, sabía cuánto le quería y se sentía culpable, porque creía no merecerlo. La figura de doña Angela se recortaba contra el resplandor enfermizo de la luz matinal.

Dijo que no le haría daño, que no habría encontrado el tiempo. Sin pensar, tocó con los dedos el colgante que ahora llevaba en el cuello, pesado como el maleficio que le había sido lanzado. 

No dijo más, la miró gentilmente y sube rápidamente a su cuarto, dejando que una lágrima proveniente de un pasado del que no tenía memoria manchara los escalones sobre los que estaba volando. 

Cuando Njcholas, frente a la puerta de su habitación siente dolerle el pecho a causa de aquella carrera improvisada. Los pulmones le queman y el medallón que lleva al cuello se parece más a una cadena que nunca se rompe. Buscó la llave en el bolsillo y la inserta en la cerradura, girándola con fuerza. La cerradura emite un lamento siniestro y permite que la madera desvencijada se abra. Se tiró de inmediato sobre la cama, mirando al techo con la esperanza que algo o alguien diera respuesta a las miles de preguntas que se agolpaban en su mente. 

Sintió la mejilla de la que había escapado aquella lágrima que habría por siempre simbolizado el corte neto que había hecho con su antiguo yo.

Realmente quién era Dumal? Que había intercambiado para obtener un talento que es posible que ya poseía?. Probablemente había aceptado un contrato que, al final, habría sido adverso.

En el cielo raso amarillento comienza a delinease una figura. Inicialmente incierta se hace camino sobre las manchas indistintas dejadas por el humo del cigarrillo, transformándole en suaves nubes. En el centro, menos esbozado, se entreveía un rostro etéreo. 

<<Un ángel>>, dice sorprendido.

El medallón enclavado sobre su pecho comienza a hacerse más caliente, quemándole la piel. Njcholas cree que si no se hubiera levantado rápidamente, la carne hubiera comenzado a crujir, marcándolo eternamente, mientras desde lo alto, aquel ángel desconocido lo observaba con ojos que ahora no lograba ver.

Levantándose del camastro desecho, toma un pincel y lo sumerge en un tazón sucio que tenía siempre sobre la mesilla de noche. Posó la mórbida punta en el color y trazó una línea sutil sobre el lienzo. La mano se movía como si no fuera suya, empujada por una fuerza que no reconocía y que actúa bajo la influencia de esa imagen que continuaba a poblar el cielo de ladrillos y cal, deslucidos por el tiempo, que veía encima de él. Fue solo después de muchas horas que logra reconocer el rostro esbozado, flanqueado por una mano efímera que se destaca en el medio de la pintura inacabada, en un gesto que bien habría podido significar la redención para millones de pecadores. 

Aquel ángel incompleto era la mejor cosa que había pintado nunca.

Lo sentía bajo la piel, casi a la altura del corazón, que latía a un ritmo incesante. 

Los oídos no escuchaban nada más, sino los lentos sonidos de las cerdas impregnadas de color contra el tejido estirado del lienzo. 

Cuando sale de aquel estado, se da cuenta que había comenzado a dibujar una figura alada, de espalda, con una mano suspendida en el vacío y el rostro vuelto hacia el espectador. A pesar de que era sólo un boceto preparatorio, los detalles de que fue capaz en tan poco tiempo lo dejaron sin aliento.

Se da cuenta al máximo del poder del pacto entablado con Dumal, y es entonces cuando ve la mano del ángel transformarse en algo diferente.

  Pietro Bazzoli. Periodista / Escritor









RACCONTO: VITE PARALLELE -THE NJCHLAS' STORY IX


RACCONTO: 

Per. Pietro Bazzoli
Illustrazione: Daniele Enoletto 


Quel fragore, che aveva squarciato il cielo di Firenze in una lugubre mattinata estiva d'inizio secolo, non apparteneva a un tuono qualunque. Negli anni a venire c'è chi disse che nei pressi di Santa Croce si fosse udito più forte, quasi non provenisse dalle nubi grigiastre che minacciavano tormenta, bensì dalle fondamenta della chiesa stessa.

Anche don Claudio, che stava parlando con un cliente della galleria, s'interruppe per lasciare all'eco il tempo di perdersi nei cuori dei bambini per le vie, fino a scomparire. L'elegante curatore teneva tra le mani la copia di un quadro fiammingo, i cui colori sembravano prendere vita balzando fuori dalla tela. Lasciò il piccolo quadro sul lucido mobile di noce e, scusandosi con il suo interlocutore, si diresse verso l'uscita, per gettare lo sguardo contro il cielo coperto di nuvole biancastre.



<<Qualcosa non va, don Claudio?>>, sentì dire alle sue spalle.

Quelle parole non riuscirono ad allontanare il torpore che il tuono gli aveva lasciato addosso.

In quell’istante ebbe la strana sensazione che gli fosse appena stato sottratto un dono prezioso e che non avrebbe mai più rivisto il giovane pittore a cui si era affezionato. Non capiva come pensieri tanto distinti potessero essersi appaiati nella sua mente, come se fossero nati legati da un destino comune.

Ripensò senza riserve a Njchlas e a quando l'aveva conosciuto: disteso nell’angolo buio di una via, quasi del tutto privo di sensi, sembrava aver dimenticato come ritrovare la via di casa. Un'anima abbandonata sul ciglio dell'alba, dopo una notte all'addiaccio simile a chissà quante altre. In seno, stringeva due cose: una tela arrotolata che non voleva vendere a nessuno dei passanti e un animo colmo di grandi speranze che, senza l'aiuto del curatore, non avrebbero visto il sorgere di un nuovo giorno. I suoi sogni a occhi aperti, il suo carattere ribelle e quel sorriso malinconico, che lo accompagnava come un'ombra e che mostrava solo a chi era degno di fiducia, gli sarebbero mancati; così come il suo talento e la volontà d’imprimere la rabbia sulla tela, insieme alla follia, alla giovinezza e a quell'aspetto inconoscibile proprio dell'essere umano.

Quella parte intima, nascosta, così fragile e preziosa, ma allo stesso tempo misteriosa, capace di indurre all’ossessione per un proprio simile. Sebbene non lo si conosca mai fino in fondo. Del resto, non si conosce mai nessuno fino in fondo, nemmeno se stessi.

Don Claudio si perse in mezzo ai quei pensieri, nel ricordo del suo pupillo, sicuro che non si sarebbero mai più incontrati. Gli augurò buona fortuna, lasciando al vento il compito di recapitare il suo messaggio d'addio.

Fu una figura esile e titubante a catturare il suo sguardo. Una ragazza era in piedi, dritta come un fuso, che lo fissava.

***

Donna Angela si stava dedicando alla sua attività preferita, ossia stendere i panni in cortile cantando le arie liriche che sentiva alla radio. Soltanto una cosa le dava più soddisfazione: lanciare occhiate storte a chiunque avesse la lingua tanto lunga da contraddirla. Non succedeva spesso ma, agli sprovveduti che mostravano tanto coraggio da esprimere un parere diverso dal suo, la donna riservava un mese di silenzi misti a sguardi infuocati e, per chi continuava imperterrito, la punizione poteva durare vita natural durante. La regola valeva per tutti, tranne che per Njchlas: quel ragazzo aveva il potere di farla sciogliere come le buone intenzioni alla vista di un peccato.

Il tuono rimbombò nelle sue orecchie, mischiandosi al sapore stonato della lirica. Donna Angela tacque per un secondo, guardando per aria con un panno umido ancora stretto tra le dita. Sembrava che nulla, dopo quello scoppio, si muovesse nel mondo. Donna Angela respirava piano, cercando di non disturbare la quiete che era calata nel cortile subito dopo il tuono. Solo il gocciolio del panno, che lentamente stava formando una piccola pozza sul terreno battuto e polveroso, riempiva l'aria. Ogni goccia pesava quanto un macigno e rimbombava come il rintocco di un martello su una campana di cristallo, tanto forte che, dopo un paio di battiti il vetro lavorato s'infrangeva in mille pezzi. Nella stessa maniera, la coscienza della donna s'infranse contro il cielo carico di pioggia. Fissò le nuvole, chiedendosi quante persone stessero facendo lo stesso e se fosse l'unica ad aver sentito il rombo riecheggiarle nell'anima.

Appese alla bell’è meglio il panno alla corda tesa e si diresse verso l'ingresso, dove un piccolo gradino segnava il passaggio verso lo spiazzo. Si sedette per terra con fatica, ignorando la polvere che le sporcava la gonna e le caviglie, ed estrasse una sigaretta -Nazionale, senza filtro- dalla tasca interna del grembiule. Pacchetto e fiammiferi erano ben nascosti e nessuno sospettava della loro esistenza. Incurante degli sguardi della platea di inquilini se ne portò una alle labbra e l'accese con una boccata piena, lasciando che il fumo denso le invadesse i polmoni. Soffiò il fumo verso la volta dell'androne, tornando a fissare il cielo che adesso era bianco candido, senza che un solo squarcio di cielo s'intravedesse in quel manto uniforme.

-Chissà dov'è Njchlas, quel disgraziato non è tornato ieri notte-, pensò.

Aspettò un secondo e fece un'altra boccata liberando la scia di quella piccola colpa personale nell’aria.

Per un attimo si chiese se non fosse meglio ritirare i panni, con uno sforzo di realtà che la trasportò lontano dai suoi pensieri.

Sentiva un istinto materno che la legava al giovane, eppure di lui non sapeva nulla: né da dove venisse, né chi fosse stato. Come assicurazione aveva avuto la parola di Don Claudio e poco altro. Si sforzò di ricordare. La prima volta che Njchlas l’aveva guardata negli occhi, aveva un sorriso tirato sulle labbra, come se non credesse di valere abbastanza da sperare di avere ancora un'anima in corpo.

Quanto si sbagliava: nei mesi successivi l'insieme di cure e rimproveri che aveva propinato al giovane, che faceva di tutto per distruggersi, avevano fatto in modo che lei si affezionasse a lui.

Ricordava una sera in cui era troppo ubriaco per tornare in camera. Donna Angela l'aveva trovato carponi sulle scale, raggomitolato su se stesso e coperto di lacrime. Lei inizialmente lo aveva rimproverato, ma poi, vedendo che non si muoveva, gli aveva messo una mano sulla spalla. Nel sentire il tocco amorevole, Njchlas si era gettato tra le sue braccia, piangendo come un bambino.

<<Stupido ragazzo. Perché ti sei ridotto così?>>. Aveva chiesto lei con una dolcezza di cui non si credeva capace.

<<Perché non riesco a sopportare tutto questo>>.

<<Tutto questo cosa?>>.

<<Il mondo. Mi schiaccia. A volte è faticoso anche solo respirare>>.

E senza aggiungere altro si era nascosto contro il suo petto, sperando di essere protetto e continuando a piangere finché non si era addormentato. Lei l’aveva accompagnato in camera e adagiato sul letto con il desiderio che riuscisse finalmente a fuggire da quegli incubi che sembravano dilaniarlo anche da sveglio.

La sigaretta le si era spenta tra le dita e quando donna Angela provò a tirare un'altra boccata, sentì un sapore acre in bocca, il gusto del tabacco sporco e della carta bruciata.

Buttò la sigaretta giallognola in un vaso di magnolie e si tirò su a fatica.

In quel momento sentì un rumore alle spalle.

Un fascio di luce irradiò l'androne per un istante, per lo stesso frammento di secondo in cui si può sperare di guardare negli occhi Dio in persona.

Donna Angela si voltò, ma non fu l'Altissimo quello che vide alle sue spalle, bensì Njchlas. 

<<Finalmente>>.

<<Donna Angela>>, disse solo, con un sussurro.

<<Dove sei stato? Ero preoccupata>>.

La donna non fece nulla per mascherare quel tono di voce, così simile a quello di una madre in pensiero.

<<Nel peggiore degli incubi, credo. Non lo so. Magari sto ancora dormendo>>.

Il ragazzo le sembrò turbato come mai prima di allora. Nuovamente un frammento di quella terribile notte fece capolino tra i suoi pensieri.

Ma questa volta gli occhi di Njchlas non erano quelli di un bambino spaurito. Erano quelli di un animale braccato, in attesa del fendente fatale che metta fine alla sua vita. Un sospiro carico d'arrendevolezza uscì dalla bocca del ragazzo e donna Angela credette di vederlo spirare come la brina del mattino illuminata dal sole estivo verso la cupola del tunnel.

<<Riposati>>, gli disse << non ti serve altro>>.

***

Njchlas fissò la donna. In quei mesi le si era affezionato molto: era quasi una madre per lui. Nonostante i rimproveri, sapeva quanto bene provasse per lui e si sentiva in colpa, perché credeva di non meritarlo. La figura di donna Angela si stagliava contro il bagliore malaticcio della luce mattutina.

Si disse che non le avrebbe fatto del male, che non ne avrebbe trovato il tempo. Senza pensare, si toccò con le dita il ciondolo che adesso portava al collo, pesante quanto il maleficio che gli era stato lanciato contro.

Non disse altro, la guardò gentile e salì velocemente in camera sua, lasciando che una lacrima proveniente da un passato di cui non aveva memoria macchiasse i gradini su cui stava volando.

Quando Njchlas di fronte alla porta della sua stanza sentì il petto dolergli a causa di quella corsa improvvisata. I polmoni gli bruciavano e il medaglione che portava al collo sembrava sempre più simile a una catena che non si sarebbe mai spezzata. Cercò la chiave nella tasca e la inserì nella toppa, girandola con forza. La serratura emise un lamento sinistro e permise al legno sgangherato di aprirsi. Si gettò subito sul letto, fissando il soffitto nella speranza che qualcosa o qualcuno desse risposta ai mille quesiti che si affollavano nella sua mente.

Tastò la guancia da cui era scappata quella lacrima che avrebbe per sempre simboleggiato il taglio netto che aveva fatto con il vecchio se stesso.

Chi era veramente Dumal? Cosa aveva scambiato per ottenere un talento che forse già possedeva? Probabilmente aveva accettato un contratto che alla fine gli si sarebbe ritorto contro.

Sul soffitto giallognolo prese a delinearsi una figura. D'apprima incerta, si faceva strada sulle macchie indistinte lasciate dal fumo di sigaretta, trasformandole in soffici nuvole. Nel mezzo, sempre meno abbozzato, intravedeva un viso etereo.

<<Un angelo>>, disse sorpreso.

Il medaglione adagiato sul suo petto iniziò a farsi più caldo, scottandogli la pelle. Njchlas credette che se non si fosse alzato subito, la carne avrebbe iniziato a sfrigolare, marchiandolo in eterno, mentre dall'alto quell'angelo ignoto lo fissava con occhi che ancora non riusciva a scorgere.

Alzandosi dal giaciglio disfatto, prese un pennello e lo intinse in una bacinella sporca che teneva sempre sul comodino. Posò la punta morbida nel colore e tracciò una linea sottile sulla tela. La mano si muoveva come se non fosse sua, spinta da una forza che non riconosceva e che agiva sotto l'influenza di quell'immagine che continuava a popolare il cielo di mattoni e calce sporcata dal tempo che vedeva sopra di sé. Fu solo dopo molte ore che riuscì a riconoscerne il volto abbozzato, affiancato da una mano effimera che si stagliava in mezzo al dipinto incompiuto, in un gesto che avrebbe potuto benissimo significare la redenzione per milioni di peccatori.

Quell'angelo incompleto era la cosa migliore che avesse mai dipinto.

Lo sentiva sotto la pelle, fin quasi al livello del cuore, che pulsava a un ritmo incessante.

Le orecchie non sentivano più nulla, se non i rumori lenti delle setole intrise di colore contro il tessuto tirato della tela.

Quando uscì da quello stato, si accorse che aveva iniziato a disegnare una figura alata, di schiena, con una mano sospesa nel vuoto e la faccia rivolta verso lo spettatore. Nonostante fosse solo un bozzetto preparatorio, i dettagli di cui era stato capace in così poco tempo lo lasciarono senza fiato.

Capì fino in fondo il potere del patto stretto con Dumal, e fu allora che vide la mano dell'angelo mutare in qualcosa di diverso.

  Pietro Bazzoli. Giornalista / Scrittore





viernes, 19 de mayo de 2017

TEATRO: El 21 y 28... “FRESA Y CHOCOLATE” OFRECE DOS FUNCIONES GRATUITAS EN EL CENTRO CULTURAL CHACAO


TEATRO:

Fuente. Comunicaciones CC Chacao
Foto. Cortesía


Bajo el lema #TeatroEnResistencia, el CCCH-Centro Cultural Chacao y el Grupo Actoral 80 brindan a los venezolanos la posibilidad de acercarse a Fresa y Chocolate, brillante texto de Senel Paz, sobre la tolerancia y el respeto a las diferencias. Tras cada función habrá una tertulia con los artistas que han titulado, “Un espacio para la libertad”. Sólo por dos funciones: los domingos 21 y 28 de mayo, a las 11:00 am. Entrada libre. (Nota: los pases se entregarán una hora antes).

Bajo la dirección de Héctor Manrique y la producción general de Carolina Rincón, Fresa y Chocolate arriba al CCCH para dar a conocer la historia de una gran amistad. El texto, basado en el cuento del escritor Senel Paz, El Lobo, el Bosque y el Hombre Nuevo, retrata parte de la realidad social de la Cuba de los años 70. En tal contexto surge la relación entre Diego, un artista gay que cree en la libertad y trata de ejercerla, y David, un estudiante universitario y adoctrinado por el castrismo, cargado de prejuicios en contra de la homosexualidad.

El autor decía en 2014 al diario El Universal de Venezuela: “Más que la tolerancia y la amistad, me interesa plantear o reconocer la diversidad de las actitudes humanas, la relatividad de todo punto de vista, y la riqueza que implica toda esa diversidad… Tolerancia no equivale a compartir otros puntos de vista, sino admitir el derecho de estos a existir y ser expuestos”.

Los actores, formados en el GA80, Daniel Rodríguez, Juan Vicente Pérez y Wadih Hadaya, integran el elenco de este gran montaje.

La invitación está abierta entonces para asistir a Fresa y Chocolate en el CCCH, avenida Tamanaco de El Rosal (detrás del Centro Lido), los días 21 y 28 de mayo, a las 11:00 am. Entrada libre. (Nota: los pases se entregarán una hora antes).




PREMIO: Fotógrafa venezolana Marienna García-Gallo sigue cosechando premios


PREMIO:

Fuente. Lic. Dulce María Ramos Ramos
Comunicaciones y RP
Foto. Cortesía



La venezolana fue premiada por la International Society of Professional Wedding ISPWP


El trabajo de la fotógrafa venezolana Marienna García-Gallo es nuevamente premiado, en esta oportunidad ganó la mejor fotografía en la categoría Bride and Groom Portraits (retratos de novios) en la International Society of Professional Wedding ISPWP (Sociedad Internacional de Fotógrafos Profesionales de Boda). Además logró el noveno lugar en la categoría “Movement un Motion” (Movimiento sin movimiento), el décimo octavo lugar en la categoría “Bride Portrait” (Retrato de novias).



La Sociedad Internacional de Fotógrafos Profesionales de Boda es una organización que reúne a los mejores fotógrafos de bodas del mundo. Fue creado por los fotógrafos profesionales para elevar los estándares de la profesión de la fotografía de la boda. 

Por otra parte, García-Gallo también quedó entre las finalistas al Premio UnionWep 2017 en las categorías "Blanco y negro" y "Sesión de pareja", donde el año pasado fue reconocida como fotógrafa revelación del año UnionWep 2016.



La fotógrafa García Gallo no solo se ha dedicado en la fotografía de bodas, una especialidad que cada año cobra más fuerza y requiere mucho más talento y creatividad de lo que uno podría imaginar, comparte su tiempo con su trabajo artístico personal. En el 2015, fue seleccionada en PHE2015, uno de los festivales de fotografía más importantes del mundo, así como en Slideluck Caracas, y Slideluck Madrid donde ha expuesto sus obras en exposiciones tanto individuales y colectivas.



García-Gallo realizó estudios en el Taller de Fotografía Roberto Mata, en la actualidad vive en Madrid junto a su esposo el director y productor Daniel Ruíz Hueck, donde maneja la exitosa empresa Emotion & Motionque se ha dedicado no solo a hacer bodas en el país donde viven sus integrantes: España y Venezuela, han realizado bodas en Miami, Nueva York, Suiza, Panamá, Dubái, República Dominicana, España y por supuesto Venezuela... este año tienen una apretada agenda en Nueva York, Miami, Paris, Bruselas, Panamá, Barcelona, Madrid y por supuesto Caracas. 

Para conocer y ver el trabajo de Marienna García-Gallo puede visitar:









LIBRO: Constanza Pollier PRESENTA COLECCIÓN DE CUENTOS


LIBRO:

Fuente. Lic. Desirée Depablos S
Prensa y comunicaciones
Fotos. Cortesía



El HombreAlado”, “Huella” y “Lago Azul Sagrado” forman parte de esta colección inspirada en diferentes culturas tradicionales de países en los cuales ha vivido

La escritora, bailarina y ecologista chilena-venezolana Constanza Pollier, se prepara para presentar su reciente obra literaria. Una colección de cuentos,que conforman “El Hombre Alado”, “Huella” y “Lago Azul Sagrado”, inspirados en culturas tradicionales de países en los cuales ha vivido.



Nacida en Chile, Pollier vivió en Venezuela desde niña con su familia y allí cursa estudios de educación primaria y superior. Su madre escribía poesía y su padre declamaba y memorizaba a los grandes poetas, dando recitales enteros a todos en la mesa familiar. Todo esto motivó su afición a la lectura, llevándola inclusive a estudiar Letras.

Las vivencias durante la elaboración de su tesis de estudios, presentada en la UCV, sobre “Lectura De Las Cestas Yecuanas” y “Ornamentos Corporales De La Etnia Yanomami” y sus viajes a la Selva Amazónica de Venezuela en Alto Orinoco fueron fuente de inspiración para el cuento "El Hombre Alado". 



“La selva me llego al alma, me convirtió en un ser diferente. Pude ver en ella la transición del hombre en este planeta y la importancia de mantenerla viva y sana como una madre eterna que nos acompañará el resto de nuestra existencia”, comenta.

Las constantes visitas por largos y cortos periodos a su tierra natal donde sigue buscando respuestas de su propia historia familiar, la llevaron a esa peculiar isla sureña, Chiloé y a escribir “Huella”, un relato sobre la “enmarañada familia chilena” y los encuentros con sus antepasados.



El tercer cuento de esta trilogía titulado “Lago Azul Sagrado”, nace de la estrecha relación de su esposo norteamericano con la tribu Tiwa que habita en Taos New México. “Con ellos y en un milenario ritual me casé con mi actual esposo. Viví en Santa Fe NM, viajando constantemente a Taos, donde me inspiré para escribir este cuento, sobre esta increíble y maravillosa gente”, precisa.

Según Constanza, estos cuentos tienen una gran riqueza narrativa, están dirigidos a jóvenes mayores de 12 años y constituyen una lectura que puede encantar a cualquier adulto. Incluyen hermosos dibujos de la reconocida ilustradora venezolana Vanessa Balleza y un glosario explicativo de términos usados sobre tradiciones y costumbres, lo cual les da una categoría didáctica mostrándonos estas sociedades naturales, etnias tradicionales y remotas en diferentes lugares de nuestras Américas.

Actualmente, Pollier se encuentra escribiendo su más reciente obra literaria, una novela autobiográfica que promete ser una interesante propuesta para los amantes de la lectura.



CONCURSO DE BELLEZA: El 20... Mariela Celis es la animadora oficial del “Miss Vargas 2017”


CONCURSO DE BELLEZA:

Fuente: Lic- Jheisson Rodrígez
JRC Comunicaciones
Fotos. Cortesía Iván Dumont




El certamen se llevará a cabo este sábado 20 de mayo en el Domo Polideportivo “José María Vargas”… La entrada será gratuita…

Este 20 de mayo, a partir de las 6 de la tarde, se llevará a cabo en el Domo Polideportivo “José María Vargas” (en La Guaira) el certamen “Miss Vargas 2017”; un espectáculo que reunirá a 17 jóvenes que buscan el pase directo a la venidera edición del “Miss Venezuela”.

Para esa reunión la animadora de “Portada´s” – Mariela Celis – confirmó su participación oficial; ella será la encargada de llevar las riendas de este show en compañía de Ricardo Alselmi.

El “Miss Vargas 2017” es un evento organizado por Fanny Moreno; modelo y empresaria que representó a su natal Estado Vargas en el “Miss Venezuela 2012”, “… luego de esa experiencia he mantenido excelente relación con Osmel Sousa, y por tal motivo le extendí mi apoyo este año. Por eso, ofrecí ser la Directora de esta franquicia regional y acá estoy, brindando lo mejor de nuestro ingenio para que muchas chicas obtengan un pase más directo con la organización Miss Venezuela” comentó Fanny.

En esta edición del concurso participan las jóvenes: Yenifer Narvaez, Damaris Torres, Scarleth Isturiz, Veruska Ljubisavjevic, Yestzimar Vargas, Dougleidys Bravo, Yaimar Bermúdez, Sinais Moreno, Génesis Betancur, Vanessa Pérez, Mayrene Marcano, Selena Marcacci, María Alejandra Marcano, Mirgelis Torrealba, y Eloysse Bolívar. Entre ellas estará la próxima representante del Litoral Central del país en lo que a materia de belleza respecta.

Para más información del certamen, y votos oficiales de las candidatas, pueden seguir la cuenta de Instagram: @missvargas2017










CONCURSO DE BELLEZA: Dávila e Innocenti triunfan en el “Miss y Mister Turismo Carabobo 2017”


CONCURSO DE BELLEZA:

Fuente: Lic- Jheisson Rodríguez
JRC Comunicaciones
Fotos. Cortesía Raúl Mendoza



Luego de dos horas y media de espectáculo la pareja logró alzarse con el título principal de la competencia que los acredita como parte de los jóvenes más atractivos del centro del país…

Recientemente se llevó a cabo en el Teatro Municipal de Valencia la elección del “Miss y Mister Turismo Carabobo”, un espectáculo que contó con la participación de 28 Misses y 14 Misters provenientes de diversas partes de la región.

El evento fue animado por la ex reina de belleza, María José Brito; y por el animador de Venevisión, Jordan Soto. Ambos lucieron acertados para el momento de la elección.



El show contó con un espectáculo musical impresionante; donde más de 30 bailarines en escena, juegos de luces, efectos especiales, y modernos vestuarios de fantasía, cautivaron al jurado calificador, a los medios de comunicación social, invitados especiales, y al público en general.

Luego del desfile casual, traje de baño, y gala, fueron anunciados de forma inmediata los ganadores de la noche, resultando favorecidos: Alejandra Dávila y Cristhian Innocenti, quienes lograron el cetro del “Miss y Mister Turismo Carabobo 2017”. Junto a ellos entraron en el cuadro de finalistas: Groslamis Lamas, Bárbara Velásquez, Arianna Guillén, Michell del Pino, Risley Ojeda, Manuel Castrillo, Robert Sivira, y José Miguel Chirinos.

El “Miss y Mister Turismo Carabobo” es un evento presidido por el empresario Jhonny Pérez Monsalve “… ahora los ganadores irán a una etapa de competencia más estricta, ya que deben viajar a Caracas y competir por el título nacional; concurso que los llevará rumbo al Miss Tourism World, y al Mister Tourism International 2017” adelantó Pérez Monsalve.

Para saber más de esta organización pueden seguirlos por la cuenta de Instagram: @missmrturismocarabobo




CINE: Cortometraje venezolano "Hijo por Hijo" premiado en el Chicago Latino Film Festival


CINE: 

Por. Dulce María Ramos 
Prensa y RP 
Fotos. Cortesía 


El cortometraje venezolano "Hijo por Hijo" escrito y dirigido por Juan Avella, bajo la producción de Sharon Waich, ganó el Premio del Público en la categoría de Mejor Cortometraje en la 33° edición Chicago Latino Film Festival CLFF, Estados Unidos. 

La trigésima tercera edición del festival exhibió más de 71 largometrajes y 40 cortometrajes procedentes de América Latina, España, Portugal y Estados Unidos. En los últimos años este espacio cinematográfico se ha convertido en la plataforma para el lanzamiento de nuevos talentos: "Películas que digan algo, que te toquen y te hagan sentir", afirmó Pepe Vargas, fundador y director ejecutivo del CLFF. 

Vale recordar que el pasado mes de marzo "Hijo por Hijo" ganó el Premio del Público en el Festival Rencontres du Cinema Sud-Americain de Maseille, Francia y tuvo su estreno mundial en el prestigioso Festival de Cine en Guadalajara FICG, además estuvo cinco semanas en 150 salas a nivel nacional gracias al programa Venezuela en corto. 

El cortometraje ahora está participando en el Bermuda International Film Festival , el cual es calificativo a los premios Oscar, y continuará su recorrido en varios festivales alrededor del mundo como el Urban Nomad Film Festival en Taiwan, New Jersey International Film Festival en Estados Unidos y en el Festival Internacional de Cuenca en Ecuador. 



Juan Avella escritor y director, graduado del American Film Institute en California y Sharon Waich, magister de la Universidad de Chapman, productora del corto son los responsables de esta producción cinematográfica protagonizada por Oliver Morillo, Ernesto Campos y Maria Alesia Machado que cuenta la historia de Daivi (Morillo), un secuestrador venezolano cuyo destino toma un giro inesperado en su último trabajo 

En la actualidad, Avella es director creativo para Discovery Channel en Los Ángeles. Por su parte Waich, reside en México donde trabaja en la producción de un conocido programa americano de reality que se estrenará por ABC en agosto. 




DIPLOMACIA: Declaración de la Alta Representante, Federica Mogherinicon motivo del Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia


DIPLOMACIA:

Fuente: Lic. Gisela González Servat Asesora de Prensa, Asuntos Culturales y Visibilidad 
Delegación de la Unión Europea en Venezuela 
Twitter: @UEenVenezuela - Instagram: @UEenVenezuela
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Foto. Cortesía


17 de mayo.... En este día, junto con millones de personas en todo el mundo, la UE celebra el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia. Es una buena oportunidad para recordar a los gobiernos su obligación de promover la universalidad de los derechos humanos y de velar por que todas las personas, independientemente de su identidad de género u orientación sexual, disfruten de estos derechos sin discriminación.

En los últimos años, se han realizado notables avances en todo el mundo para promover el disfrute de todos los derechos humanos por parte de las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGTBI). Varios países han despenalizado la homosexualidad, mientras que otros han promulgado nuevas leyes para proteger a las personas en función de su orientación sexual y su identidad de género. Ninguno de estos cambios se habría producido si no fuese por la dedicación de los valientes activistas que trabajan para promover la igualdad de derechos para las personas LGTBI.

Sin embargo, siguen existiendo grandes obstáculos en muchos lugares del mundo. La discriminación y la violencia contra las personas LGTBI todavía está muy extendida. Mantener relaciones con personas del mismo sexo se considera delito en más de 70 países, pudiendo incluso llevar a la pena de muerte en algunos de ellos. La UE condena con la máxima firmeza la discriminación y la violencia contra las personas LGTBI.

La UE financia proyectos en todo el mundo con el objetivo de mejorar la visibilidad y la aceptación de las organizaciones LGTBI, promover el diálogo con los poderes públicos para cambiar las leyes, luchar contra la homofobia y proteger de la violencia a las personas LGBTI. También se da apoyo a la formación, la información y la asistencia jurídica a las personas LGBTI y a las organizaciones de la sociedad civil.

En junio de 2016, el Consejo adoptó por primera vez unas Conclusiones sobre la igualdad de las personas LGTBI, en respuesta a la Lista de medidas de la Comisión sobre el asunto. La UE seguirá colaborando con todos sus interlocutores para hacer valer los derechos humanos de todas las personas, independientemente de su orientación sexual y su identidad de género.