viernes, 1 de mayo de 2026

FASHION / MODA: El Vértigo del Azul. Una Crónica de OASIS ÍNDIGO de la diseñadora ANGÉLICA RIVIERA y ECO MASTER de MARJORI GORRIN


Por. Dr. Claudio Emilio Pompilio Quevedo
Editor/Director de SUROESTE INTERNATIONAL
Fotos. Cortesía.

Caracas no solo respira; a veces, suspira con una elegancia que raya en lo onírico. El pasado desfile de Angélica Rivera, titulado con acierto Oasis Índigo, junto a ECO MASTER de Marjori Gorrin, no fue simplemente una muestra de indumentaria, sino una performance cinética y olfativa que transformó el asfalto de Las Mercedes en una pasarela de proporciones épicas.

El trayecto, un peregrinaje estético desde el corazón de Las Mercedes, partiendo del Tolón Fashion Maal hasta el icónico recinto de Iskia, se sintió como una invasión pacífica de belleza. Una pléyade de 120 modelos —un número que evoca la grandilocuencia de las cortes renacentistas— desfiló con una sprezzatura envidiable, presentando colecciones cápsula donde el algodón y las texturas orgánicas dialogaban en un contrapunto perfecto entre lo rústico y lo sublime.


Una verdadera "Alquimia de los Sentidos" que elevó este evento por encima de la convencional mise-en-scène fue la presentación de su fragancia textil. En una alianza estratégica con Eco Master, de la mano de Marjori Gorrin,  han logrado embotellar la esencia de su universo. No es solo un aroma; es un aura. El rocío de esta fragancia sobre las piezas creaba una atmósfera envolvente, una suerte de l’heure bleue sensorial que acariciaba a los presentes al paso de cada silueta. Es, en esencia, una oda a la sostenibilidad con un allure cosmopolita.


El clímax de esta odisea urbana tuvo su estación final en las instalaciones de muy renombrada Iskia. Allí, entre cristales y objetos de deseo, el ambiente se tornó más festivo. El cóctel final fue el escenario perfecto para desmenuzar los detalles de una propuesta que se atreve a ser disruptiva sin perder la corrección técnica.


Asistimos a una propuesta donde el savoir-faire venezolano se encuentra con una visión global. Angelica Rivera no solo presentó ropa; propuso un estilo de vida que es, a la vez, un refugio y una declaración de principios.


"La moda es el espejo de nuestras obsesiones más elegantes, y ayer, Caracas se miró en el espejo del azul más profundo."


Quiero hacer una mención aparte, justa y merecida, a la gran relacionista público Carmen Montoya, definitivamente una de las grandes damas de las comunicaciones que con ese toque mágico, trés chic, muy propio de ella, se mantuvo al pendiente de todo, especialmente de atender a la prensa e invitados espaciales. Un verdadero acierto de Angélica, porque contar con las relaciones publicas de Carmen que es garantía de éxito y seguridad de obtener el éxito esperado. Por ello, sin miedo a equivocarme, y así moleste a otras, ya que hay muchas que pretender ser, pero pocas son, realmente como ella. Merci mon trés chére Carmencita, vous etes magnifique.



La tarde de Angélica Arenas y Eco Master, fue, en definitiva, una velada charmante, un oasis necesario en la vorágine urbana que nos recordó que el arte, cuando se viste de coherencia, es capaz de detener el tiempo.